Consejos esenciales para celebrar tu boda al aire libre

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Sin darnos apenas cuenta, hemos entrado de lleno en mi época favorita del año: la de las temperaturas suaves, los días largos y los planes improvisados en cualquier terraza sin necesidad de que haya un motivo que celebrar.

Tener la posibilidad de llevar a cabo cualquier actividad al aire libre siempre le otorga a lo que hacemos un sabor especial y por eso un buen número de parejas escogen cada año los meses en los que el sol brilla más fuerte para enmarcar su enlace en espacios abiertos y entornos naturales.

 

Bien hayas encontrado una finca con preciosos jardines o te estés planteando organizar vuestro enlace en la casa familiar, hay algunos detalles que debes valorar con cuidado antes de lanzarte a la piscina – real o metafóricamente-, porque pueden afectar seriamente al confort de tus invitados y al tuyo propio en un día que siempre has imaginado perfecto.

 

Esta entrada del blog está pensada para darte algunas pistas sobre aspectos logísticos en los que muchas veces no reparamos pero que son esenciales cuando no contamos con la infraestructura que nos ofrece un complejo dedicado específicamente a la organización de eventos.

A continuación repasaremos cada fase de la organización de la boda para que no se nos escape ningún detalle; mi primera recomendación es que -antes de seguir leyendo- cojas papel y boli y los acompañes de una cerveza bien fría y tus gafas de sol.

Busca un lugar luminoso -tu balcón, ese parque que te encanta o el pequeño bosque en el que sueñas celebrar tu boda- y ¡comenzamos!

 

 

Fotografía © María Cervera

1. Los preparativos

Muchos de los aspectos que veremos en esta entrada los descubrirás durante los meses de organización de tu boda.

Según vayas seleccionando tus proveedores -transporte, flores, catering…- te irás dando cuenta de qué necesidades especiales presenta el lugar que has elegido para tu enlace: quizá la finca de tu familia no cuenta con un espacio apropiado para que la gente aparque sus vehículos, puede que el lugar donde suele celebrarse el baile en ese complejo para eventos no cuente con iluminación suficiente por la noche y a lo mejor la estética general del mobiliario y los espacios con que cuentan en la casa rural que te ha enamorado tengan un aire rústico muy definido.

Este tipo de cuestiones requieren de planificación meticulosa y -en la medida de lo posible- profesional, por este motivo las bodas al aire libre y en espacios privados hacen que sea especialmente necesario contar con un wedding planner profesional que domine este tipo de eventos.
Él o ella junto con su equipo estudiarán el entorno y sus circunstancias y te asesorarán sobre las mejores opciones para que -tanto a nivel práctico como decorativo- todo resulte cómodo y coherente.

No olvides también tener en cuenta qué condicionantes pueden ser determinantes a la hora de escoger tu look de novia o el de tus invitados: recuerda que los tacones no se llevan bien con el césped, las bodas en la playa no siempre exigen chaqueta y corbata, o que -aunque sea verano- una fiesta a los pies de una montaña puede hacer necesario contar con alguna prenda de abrigo.

En estos casos puede ser buena idea aportar unas pinceladas sobre el entorno en tu invitación de boda para que tus invitados vayan preparados para exprimir al máximo tu gran día.

 

 

Fotografía © Noemí Jariod

2. La ceremonia

Pese a que se trata de la parte más importante de una boda, es muy habitual que demos por hecho que la ceremonia no requiere de una preparación especial.

Cuando celebramos una enlace en una iglesia o en un salón, es más sencillo que los asientos, el sonido o la iluminación sean idóneos, porque se han instalado teniendo en mente cuál va a ser su uso. Pero, si nuestra ceremonia va a desarrollarse a la intemperie y en un espacio sin delimitación específica, tendremos que pensar cuál es el lugar más apropiado para colocar la mesa del oficiante, qué tipo y qué número de sillas necesitaremos para acoger a nuestros invitados o cómo garantizar que la luz y el sonido son adecuados para desarrollar esta parte de la boda.

Algunos de mis trucos para que las ceremonias al aire libre salgan perfectas son:

  • Plantear la ubicación pensando tanto en la forma de acceso al espacio como en la orientación del altar; la llegada y salida de este lugar deben ser cómodas tanto para novios como para invitados y las vistas que enmarquen a los novios durante la ceremonia deben ser especialmente bonitas para poner en valor lo significativo del momento que acogen.
  • Garantizar que la temperatura no va a incomodar a los asistentes: si se prevé que vaya a hacer un día muy caluroso es conveniente contar con bebida fresca, sombra y algún elemento que permita abanicarse a aquellos que lo necesiten, si -en caso contrario- el día se ha presentado tormentoso y nos preocupa que caigan algunas gotas de lluvia, es imprescindible contar con algún tipo de paraguas que evite que los invitados se mojen e incluso un Plan B en un espacio interior por si la situación empeora.
  • Un detalle que muchas veces no se tiene en cuenta es el hecho de que es conveniente cubrir el pasillo central de camino al altar con alfombras o moquetas para evitar que el vestido y el velo de la novia se ensucien o enganchen o que el tacón de sus zapatos se estropee por un suelo húmedo o pedregoso.
  • También es importante comprobar que el sol no va a incidir directamente en el rostro de los novios ni en los momentos en los que se encuentren sentados ni al pronunciar sus votos de pie: además de resultar muy incómodo, dificultará en gran medida la labor de los fotógrafos que tendrán que hacer un esfuerzo doble para evitar que estos salgan en las imágenes con los ojos cerrados.

 

 

Fotografía © Neima Pidal

3. El cóctel

Este momento es de los que más se disfrutan cuando lo llevamos a cabo al aire libre: una bebida fría y risas en buena compañía son el plan perfecto para disfrutar de una tarde de sol.

La temperatura puede convertirse de nuevo en nuestro gran enemigo ya que -en esta parte de la boda- no sólo afecta a los invitados sino también a los alimentos que estos van a disfrutar. Es -por lo tanto- imprescindible asegurarse de que los puestos de quesos, cremas, sushi o cualquier otro tipo de plato pensado para ser consumido en formato buffet estén suficientemente frescos y a la sombra para que no se estropeen y su sabor y textura no se vean afectados.

Si el lugar escogido para llevar a cabo el cóctel es un jardín privado- y especialmente si se encuentra cerca de un río o estanque- además de acondicionar el césped y plantear rincones con asientos para aquellos que lo necesiten, tendrás que tener en cuenta la posible presencia de insectos. Unas velas citronella pueden ayudarte a deshacerte de estos incómodos visitantes y además aportarán una luz ambiente ideal para una noche de verano.

 

 

Fotografía © Liven Photography

4. El almuerzo

Tengo que confesar que los almuerzos y cenas al aire libre son una de mis debilidades; me encanta la atmósfera tan especial que crea la mezcla de los brindis y las risas con los sonidos de la naturaleza.

Para ubicar el convite en un terreno que no ha sido acondicionado específicamente para ello hay que comprobar tres aspectos:

  • El tamaño y distribución del lugar escogido, ya que las dimensiones de un espacio varían notablemente si lo observamos diáfano o repleto de mesas y sillas. en estos casos se hace imprescindible elaborar un plano a escala de todos los elementos presentes – árboles, zonas de paso, faroles…- para comprobar que, efectivamente, hay espacio suficiente para dar cabida a todos nuestros invitados cómodamente.
  • Las condiciones del terreno, que debe estar nivelado y resultar firme. En caso de no ser así, será imprescindible la instalación de una tarima que permita a todos los asistentes sentarse con comodidad y disfrutar de la comida.
  • Nuevamente la luz debe tenerse muy en cuenta para facilitar que el almuerzo se desarrolle con normalidad. Un espacio algo oscuro puede compensarse con la inclusión de velas en los centros de mesa y si el convite se desarrolla a una hora en la que el sol aún tenga fuerza, deberemos instalar una carpa que albergue el comedor.

 

 

Fotografía © Click 10

5. El baile

¿Cuántas veces has imaginado tu baile nupcial bajo las estrellas? No hay nada más romántico que disfrutar de este momento íntimo y único acompañados de vuestra canción favorita y la luz de la luna.

Para llevar a cabo el baile y la fiesta en un espacio exterior deberemos poner en práctica todo lo que hemos aprendido en las fases de la boda que ya hemos repasado anteriormente.

En esta ocasión cobrarán especial importancia el estado del suelo -que tendrá que permitir bailar con comodidad- y la disponibilidad de un tendido eléctrico con capacidad suficiente para alimentar tanto las cámaras frigoríficas de la barra libre como el equipo de sonido de vuestros DJs.

Asegúrate de hacer una prueba de luz y sonido para no tener disgustos sobre la marcha y si lo ves necesario plantea la instalación de iluminación especial para enmarcar rincones y espacios a los que quieras dar protagonismo.

 

 

¿Has tomado buena nota de todo lo necesario para celebrar una boda de ensueño en un espacio abierto?

Espero que mis consejos te hayan sido útiles, muy pronto nos vemos con una nueva entrada llena de inspiración.

Cristina & co.

 

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