Todo lo que necesitas saber sobre… Cómo ser la invitada perfecta

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Es pura ley de Murphy: el año en que te casas parece que las bodas brotan a tu alrededor como por arte de magia y te encuentras con que -además de tu look de novia- tienes que preparar al menos cuatro estilismos de invitada perfectos.

Para las que os encontréis en esta situación tengo una mala y dos buenas noticias.

La mala es que -por mi propia experiencia- es bastante probable que en los próximos años tu asistencia a bodas, bautizos y todo tipo de eventos se multiplique exponencialmente, por lo que dominar el arte de ser la invitada ideal se convertirá -casi- en una obligación para vosotras.

En el lado bueno, tienes que tener en cuenta dos detalles: el primero, que si crece tu asistencia como invitada tendrás muchas más oportunidades de coger ideas y amortizarás más las inversiones que hagas en tu armario de prendas para ocasiones especiales; la segunda ventaja es que -si tienes en cuenta el pequeño decálogo que he preparado para vosotras esta semana- vestirte para asistir a una boda te resultará tan sencillo como combinar unos vaqueros con tu camiseta preferida.

 

Antes de pasar a ennumerar los 10 conceptos que no debes perder de vista cuando vayas a preparar tus looks para triunfar en cualquier boda, un último consejo.

Recuerda que estar invitada es -ni más ni menos- que tener la oportunidad de participar en un momento especial para alguien que te quiere y a quien quieres: disfruta del proceso y ¡que empiece la fiesta!

 

Fotografía © Click 10

 

1. Ten en cuenta el clima y el espacio de la celebración

¿Te imaginas utilizando tus zapatillas de correr para ir a la oficina o llevando unas botas de invierno a un paseo por la playa? Ninguna de estas dos ideas te permitirían estar cómoda ni sentirte adecuada en esos contextos.

Con las bodas sucede exactamente lo mismo: ponte las cosas fáciles para poder centrarte en disfrutar del evento; no tiene sentido sufrir pasando calor o frío en exceso ni luchando contra suelos inestables sobre unos tacones infinitos.

 

Si te han invitado a una boda en verano, apuesta por tejidos frescos y fluidos que te permitan moverte con libertad y huye del calzado excesivamente cerrado o estrecho y si quieres ser la invitada de invierno perfecta, recuerda que no hay nada más sofisticado que las estolas, los guantes y el terciopelo.

No olvides tampoco que en una boda en el campo o en la playa no tienen sentido los looks excesivamente elaborados y siempre es mejor optar por un aire más natural y relajado.

 

2. Ante la duda, consulta a la novia

Un vestido largo pero de corte camisero para una boda de mañana, un traje de chaqueta blanco con un estampado floral…

De un tiempo a esta parte, el protocolo en materia de invitadas se ha relajado lo suficiente como para que parezca que todo vale. Y puede ser así, pero siempre y cuando esté de acuerdo la novia.

Si has recibido una invitación en la que se especifica un dress code concreto -mujeres con traje de gala y hombres con frac para una boda de noche, estilismos en blanco para una boda ibicenca…- mi consejo es que no te apartes ni un milímetro de la línea marcada.

Para aquellas bodas en las que el protocolo sea más relajado, siempre que tengas dudas consulta con la novia o alguna persona de su entorno más cercano si el estilismo que tienes en mente es apropiado para el tipo de evento que están preparando.

 

3. Nunca conviertas tu look de invitada en un disfraz

A veces parece que ‘vestirse de boda’ tuviera que ser sinónimo de encorsetarse en prendas incómodas o ajenas a nuestro estilo cotidiano y -en cambio- el secreto de las invitadas más estilosas es mantenerse fieles a aquello que saben que les favorece y les hace sentirse ellas mismas.

Dedica un tiempo a pensar qué tipo de prendas te apetece utilizar con más frecuencia en tu día a día porque te hacen sentir guapa y especial y busca la manera de -cambiando los tejidos por otros más ricos, incorporando complementos o sofisticando tu peinado y maquillaje- darles una vuelta de tuerca para que tengan un toque más festivo.

 

4. Guapa por dentro y por fuera

Quizá este sea el consejo más básico y al que menos atención prestamos cuando preparamos nuestro outfit para un evento especial: utilizar la lencería apropiada para las prendas que vamos a vestir.

La mejor inversión del armario de la invitada y la novia perfectas serán siempre prendas de ropa interior que eviten sorpresas y disgustos como costuras que se adivinan a través de los tejidos, transparencias indeseadas, tirantes que asoman…

Cada mujer es un mundo y no todas las prendas encajan del mismo modo en todos los cuerpos: busca un profesional de corsetería con experiencia que te asesore sobre qué piezas son las más adecuadas a tu complexión y hazte con un buen kit de braguitas, sujetadores y bodys que te garanticen ir siempre cómoda y favorecida vistas lo que vistas.

 

 

Fotografía © Patricia Semir

 

5. Contempla las normas básicas de protocolo

Ya hemos comentado muchas veces que debemos entender el protocolo como un aliado para ayudarnos a tomar decisiones y no como una imposición que nos obliga. De todos modos, y aunque nos podamos permitir alguna pequeña licencia, mi consejo es respetar siempre al menos las pautas más comunes y universalmente aceptadas en materia de estilismos de invitadas a eventos:

  1.  Además del blanco – y sobre todo desde que los bridal looks  incorporan color- es mejor dejar también de lado los tonos excesivamente suaves si vamos vestidas de largo.
  2. Si es posible, evitaremos el negro y en todo caso incluiremos alguna pieza en contraste animando el estilismo.
  3. Por vestido largo -reservado para eventos de noche- entendemos aquel que llega hasta los pies. Los cortes midi son apropiados tanto para bodas de mañana como de tarde.
  4. Pantalones y monos pueden ser aptos para eventos en cualquier momento del día excepto si están confeccionados con tejidos enriquecidos con lentejuelas o pedrería.
  5. Es conveniente evitar escotes muy pronunciados y faldas muy cortas o entalladas.
  6. En cualquier época del año se deben llevar las piernas vestidas, por lo que las medias son imprescindibles.
  7. Si llevamos tocado, hay que recordar que su tamaño va menguando a medida que avanza el día: pamelas y sombreros se reservan a las mañanas y pequeñas peinetas o adornos pueden complementar un look de noche.
  8. Los complementos que se lleven en la cabeza no se pueden retirar hasta la hora del baile. Además, deberían llevarse siempre en el lado derecho, a excepción de las madrinas.
  9. La mantilla española sólo puede ser utilizada por la madrina y -salvo con consentimiento expreso de la novia- deberá llevarse en color negro.
  10. En bodas de mañana sólo pueden llevar vestido largo la novia y la madrina; esta última tiene prioridad sobre la madre de la novia a la hora de escoger el color de su vestido.

 

6. Comparte, reutiliza y recicla

No te vuelvas loca procurando estrenar un outfit completo en cada boda a la que seas invitada.

Busca prendas versátiles que te permitan diferentes usos y que se puedan combinar entre sí y pierde el miedo a repetir estilismo si has dado con un vestido con el que te sientes especialmente guapa y a gusto.

Haz frente común con tus amigas, hermanas e incluso con el armario de tu madre ¡puedes encontrar un tesoro entre los vestidos y complementos de su juventud! y desarrolla poco a poco tu propio estilo de invitada más allá de modas y tendencias.

 

7. Aprovecha la ocasión para hacerte con una prenda especial

Puede ser una pequeña joya, unos zapatos de autor o un abrigo de un tejido único. Tener muchas ocasiones en las que poder lucir una pieza especial es el argumento definitivo para darte un homenaje e incorporar a tu armario elementos que por norma general no contemplarías comprar.

Si ya te has casado, valora si algún elemento de tu look de novia puede adaptarse a estilismos de invitada y si aún no ha llegado la fecha de tu gran día piensa que ese capricho puede convertirse en el perfecto “algo usado” que tendrás que llevar en tu boda.

 

 

Fotografía © Ruth Roldán

 

8. Diviértete jugando al mix & match

La nueva máxima de la invitada perfecta es hacerse con el éxito a partir de mezclar colores, tendencias, texturas e -incluso-  prendas low cost con herencias vintage.

Antes de salir de compras, revisa a conciencia lo que ya tienes en el armario y prueba combinaciones nuevas aunque al principio parezcan pequeñas locuras.

Cuando tengas definido en tu mente qué imagen quieres proyectar el día del evento, busca los pequeños detalles que te harán transmitir esa silueta o ese aire concreto e incorpóralos a prendas base de líneas limpias, sencillas y acordes a tus formas.

 

9.  Olvídate por un día de llevar la casa a cuestas

Uno de los grandes errores de muchas invitadas es pretender llevar consigo kits de emergencia para solventar cualquier tipo de incidencia que puedan encontrarse a lo largo del evento: gafas por si molesta el sol, mil productos para retocar el maquillaje, colonia, zapatos de repuesto, chaquetas, tiritas…

A no ser que conozcas el hechizo que utilizó Mary Poppins para aumentar la capacidad de su maletín, prescinde de todos esos elementos y ten en cuenta que un estilismo de invitada nunca debe complementarse con un bolso de grandes dimensiones.

Clutchs, sobres y bomboneras son pequeños por definición, así que da por hecho que en ese día sólo están invitados a acompañarte tu teléfono móvil y una barra de labios.

 

10. Que el toque final lo ponga siempre tu sonrisa

Quizá descubras al entrar en la ceremonia que otra invitada ha escogido el mismo vestido que tú.

Puede que un camarero despistado te salpique al servir una copa de vino.

Los tacones se rompen, los peinados se desajustan y la máscara de pestañas más resistente no es capaz de soportar todas las lágrimas que se te escaparán por la emoción.

¿Para qué sufrir pensando en cómo afectarán todos esos pasos en falso cuando te invitan a una boda?

Disfruta del momento, olvídate de lo que llevas puesto y sonríe como nunca.  Con permiso de la novia, no habrá nadie tan bonita como tú.

 

 

Fotografía © La Fotografía de tu Boda

 

¿Sigues teniendo dudas?

Los mejores looks son aquellos que descubres por sorpresa: pasea por tu ciudad visitando escaparates, bucea en redes sociales y piérdete en las webs de tus marcas favoritas.

Por si te sirve de inspiración, voy a compartir contigo mi itinerario personal de firmas en las que siempre encuentro esa prenda con personalidad que me hace sentir única cuando asisto a algún evento:

Los vestidos más especiales siempre los encuentro en Ailanto, Cortana, Mimoki y  Sophie and Lucie , de todos ellos me encanta la pureza de las líneas que utilizan en sus patrones, la caída inigualable de sus tejidos y las paletas de color tan especiales que escogen para sus colecciones.

 

Cuando asisto a una boda de mañana y me apetece incorporar un tocado siempre recurro a Bibiana La Lía, Conchitta, Pablo y Mayaya porque me gustan los profesionales que siguen apostando por el trabajo artesanal y la personalización de cada pieza.

Para mí la comodidad es tan importante como el diseño y por eso para mi calzado siempre confío en firmas como Castañer, Flor de Asoka LK Bennett donde sé que tengo garantizado hacerme con un par de zapatos que no voy a querer quitarme ni el día de la boda ni en toda la temporada.

Y cuando quiero darle un último toque que remate el conjunto, me enamoran los complementos de Atelier Artisan, Colindante o Verbena Madrid, que siempre guardan en sus vitrinas bolsos, pendientes y otros detalles que encajan a la perfección con mi estilo.

 

Ahora llega tu turno: busca un rato para disfrutar frente al espejo probando combinaciones que te hagan sentir muy especial.

¡Vas a estar preciosa!

Nos vemos pronto con un nuevo post.

CRISTINA & CO

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